Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

PREVENCION DEL DENGUE

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martes, 24 de abril de 2012

1912 Rosario Central se desafilia de la Liga


Aquel año de 1912 fue tremendamente desafortunado para el fútbol rosarino. No había prácticamente un partido que terminara normalmente. Las agresiones hacia los árbitros, equipos que se iban de la cancha y resoluciones de dudosa parcialidad emitidas por la Liga Rosarina provocaron un ambiente de caos que determinó la suspensión de los campeonatos. Cuatro jugadores son designados para jugar contra los uruguayos por la Copa Reyna: Serapio Acosta, Ignacio Rota, Harry Hayes y Pablo Molina. Pero el día del partido no aparecen. Mandan después una nota a la Liga: "Ha sido excluido del equipe el señor Zenón Díaz por causas que no comprendemos, siendo, como ha sido siempre, uno de los mejores defensores del equipo y en más de una ocasión su principal apoyo". La Liga suspende a los jugadores igual que Sparta y Tiro Federal. Central se enoja, al ral. Los tres conjuntos deciden  romper definitivamente con la Liga y se desafían, creándose una nueva entidad: la Federación Rosarina de Fútbol. A estos tres clubes se unen inmediatamente Embarcaderos Córdoba y Rosario y el club Esperanza. En Buenos Aires también hubo una escisión por la misma época y equipos de las Federaciones de Rosario y Buenos Aires se enfrentan entre sí. Ese año finaliza siendo un verdadero caos y deja para Central, co­mo saldo destacable, la consagración internacional de un crack: Harry Hayes. Llamado
9 integrar la selección nacional que jugó en Brasil, junto a José "Pinoto" Viale, el extraordinario puntero izquierdo de-Newell's, el estupendo Hayes acapara todos los elogios. Gana la Argentina 5 a 0, con cuatro goles del delantero auriazul y el restante de Maximiliano Susán.
En 1913 Rosario presenta el insólito espectáculo de dos campeonatos de primera división. Rosario Central inaugura la flamante Federación, con Siparta, Tiro Federal, Embarcaderos Córdoba y Rosario y Brown, de Santa Fe. Central se consagra campeón al igual que Newell's en la Liga. Pero nadie saborea el triunfo. Los combinados rosarinos pierden consistencia porque la fractura de su conducción impide formar un conjunto sólido, acorde con los valores de la época.
Después de muchas negociaciones, el 3 de abril de 1914, Enrique W. Angel por Rosario Central firma el "armisticio". La paz reina en el fútbol local y desaparece la Federación, de vida muy efímera. Comienza el campeonato, que será de inolvidables contomos para la parcialidad auriazul.


Fuente: Bibliografía de Historia de Rosario Central de autor Andrés Bossio

lunes, 23 de abril de 2012

UN INTENTO DE / SOBORNO QUE NO LLEGO A DEMOSTRARSE


Según las versiones circulantes por aquel entonces, dirigentes de Newell's habrían querido sobornar al jugador de Rosario Central, Lorenzo Hulme. El jugador y un representante del club son citados a la reunión del Consejo Di­rectivo. Se investiga la versión. Días después, la Liga —cuyo presidente es el Dr. Claudio L. Newell— declara públicamente que "ningún miembro, ni jugador ni socio de Newell's Oíd Boys" ha intervenido en el caso Lorenzo Hulme. La explicación no deja conformes a los centralistas que vuelven a provocar incidente en el encuentro clásico. Los escuadrones de la policía montada deben intervenir para poner coto a los desórdenes que dejan un saldo de unos cuantos heridos. Días después se reitera el escándalo en ocasión de enfrentarse Central con Tiro Federal. Ganando los auriazules uno a cero, ejecuta un córner el puntero izquierdo Woodward. Cuando la pelota estaba a punto de entrar en el arco del arquero tirolense, el arbitro Rivera dio por terminado el primer tiempo. La atmósfera empezó a cargarse con la impaciencia de los hinchas auriazules, que creían demasiada casualidad todo ese cúmulo de desventuras que venían soportando desde tiempo atrás.
          Para colmo, en la segunda etapa empató Tiro y entonces, Rivera casi es golpeado por parciales auriazules. La serie de infortunios termina ese año con otra derrota ante Newell’s por dos a uno, con un penal desviado y un gol anuladoa Harry Hayes, sin que los espectadores superan por qué
1911 será otra temporada sacudida por los incidentes. Ese año se fue Lorenzo Hulme a Buenos Aires para jugar por San Isidro. E1 hecho alimentó la sospecha de soborno que había ensombrecido el panorama futbolístico el año anterior. Los desórdenes comienzan a generalizarse. Tiro Federal se va de la cancha en un partido ante Provincial. Días después, los mismos tiroleses protestan groseramente por un gol concedido por el arbitro a Rosario Central, tras furibundo disparo de Daniel Green. La Liga Rosarina adopta una insólita decisión: manda una nota a la Asociación Argentina por el desempeño del arbitro, que considera incorrecto, y otra a Rosario Central. Le dice en la misma que aun cuando el resultado no puede modificarse y siendo notorio que el arbitro había otorgado el único gol del partido en una jugada donde la pelota no había llegado a entrar en el arco, le sugería que accediera a jugar nuevamente el encuentro. En Central no compartían el punto de vista sobre la supuesta invalidez del gol y el partido quedó como estaba. Las diferencias siguen ahondándose cada vez más. Central quiere jugar en su cancha y la Liga mantiene la clausura, de allí que cuando debe enfrentarse con Newell's le cede los puntos en disputa como protesta. La revancha se juega en Plaza Jewetl. Newell's gana por dos a uno, a Central le otorgaron un penal, pero sus hinchas ya no entienden razones. La gresca es fenomenal, el arbitro resulta golpea­do, los ánimos están exaltados en grado extremo y la policía debe recurrir a desenfundar sus armas. No logran asustar a los belicosos simpatizantes, que comienzan a serenarse cuando escuchan los primeros disparos al aire realizados por un sargento.
El año finaliza con un hecho insólito: por la Copa Vila vuelven a enfrentarse los clásicos rivales. Todos esperaban se desatara la guerra total. Mas no pasó nada. Mejor dicho, sí pasó y algo insólito. Los dos capitanes al término del encuentro que volvió a ganar Newell's por dos a uno, felicitaron al arbitro Juan Barbara. Mientras, el fabuloso Harry Hayes era ya figura insustituible en los combinados argentinos, a punto tal que ese año fue llamado para integrar los equipos que disputaron la
Copa de Honor (dos partidos), y las Copas Lipton y Newton.

Fuente: Bibliografía de Historia de Rosario Central de autor Andrés Bossio

viernes, 20 de abril de 2012

LA HISTORIA DE UN "COLADO" QUE / NO ERA TAL.. ANECDOTARIO


En su tremenda ignorancia en las cosas de fútbol (y de otras muchas, por cierto), siempre supo este cronista que don Julio Libonatti fue una de las glorias máximas del fútbol rosarino. con neto color rojinegro. Así es que la noche en que se hallaba compartiendo una mesa con glorias centralistas como José Casalini, Juan Cagnotti, Luis Indaco y Harry Hayes (h), saludó respetuosamente la presencia, de don Julio y ya estaba decidido a pedirle que "sacara la cara" de la fotografía cuando se encontró con una "perla" que muy pocos conocen.
Den Julio Libonatti —gloria ñulista— fue jugador de Rosario Central.
—-¡Y me echaron por moroso!, acota picarescamente don Julio. Un poco en broma y un poco en serio, ayudado por Indaco, recompusieron la "verdad histórica" del paso de Julio Libonatti por Rosario Central.
Corría el año 1916 y Libonatti, tras haber jugado en la quinta de Belgrano el año anterior, se fue a Rosario Central, integró la cuarta "B", que llegó al final del campeonato sin poder aspirar al título para el que había dos candidatos: la cuarta "A" auriazul y Tiro Federal. La cuarta "A" llevaba un punto de ventaja sobre los tirolenses, aquellos debían jugar contra el otro elenco centralista y Tiro Federal contra un rival muy débil. El delegado les pidió a Libonatti y sus compañeros que no hicieron fuerza en el partido para no posibilitar que Tiro fuera campeón en des­medro de un cuadro centralista. La ofensa fue mayúscula v don Julio y los restantes jugadores se juramentaron para ganar aquel encuentro. No pudieron darse el gusto porque el delegado pasó una nota informando que la "B" había cedido tos puntos a la "A" que de esa forma se consagró campeón. Se armó un revuelo tremendo como consecuencia del cual, ¡Libonatti y otros tres compañeros fueron expulsados por morosos!
Ocurrió que para jugar había que ser socio del club. Y ia cuota de los jugadores, como compensación a su condición de futbolista, era absorbida por la propia entidad. Se "olvidaron" de poner el sello de pagado en,'el casillero de Julio Libonatti, quien debió irse en busca de nuevos rumbos para su destino futbolístico. Recaló en Newell's y no pocos, en aquella época, habrán maldecido el pésimo negocio de aquel delegado "tramposo".


Fuente: Bibliografía de Historia de Rosario Central de autor Andrés Bossio

jueves, 19 de abril de 2012

"EL CENTROFOWARD REVIVIO AL AMANECER"


Una figura consular del fútbol rosarino fue Guillermo Dannaher, extraordinario centrodelantero que competía en habilidad y maestría con el mismísimo Gabino. Dannaher surgió en Provincial, pasó a Tiro Federal y fue figura fundamental en las selecciones rosarinas . Allá por 1913 cuando Tiro fue desafiliado, e! eximio futbolista rosarino fue a Jugar a Argentino de Quilmes, por entonces poderoso equipo en la Asociación Argentina
Frecuentador infalible de boliches de mala fama y peor bebida, no dejó de impactar en todo Quilmes la noticia de que Guillermo Dannaher había muerto. En tanto llegaba Rosario  la mala nueva, se organizó el velatorio de mis restos. La repercusión del infausto suceso ocupó la atención de los principales diarios de Buenos Aires porque el jugador de pines nacionales.
Después de algunas horas de silencioso recogimiento ante el féretro y cuando la acongojada concurrencia se apretujaba para dar el último saludo a su ídolo alguien notó con el imaginable sobresalto que el "cadáver" se movía. Tras el fenomenal revuelo que es fácil de suponer, y mientras los más impresionantes ya comenzaba a desmayarse, Dannaher se incorporó en el cajón y, cuando también él pudo reponerse de a nada agradable sorpresa, salió por sus propios medios del féretro y, cual el Lázaro bíblico, comenzó a andar,
El mismo médico que había "certificado su muerte" se apresuró a explicar que Dannaher había padecido un ataque de catalepsia, ocurrido tras tina abundante y bien regada cena. La numerosa barra de amigos del Jugador consideraron lógico celebrar esa misma noche, con el protagonista presente, la "resurrección" de Dannaher. El destino guardaba» sin embargo, una segunda carta de trágico sino para el fallido muerto: en ese mismo boliche, unos años después, Dannaher fue asesinado de una pu­ñalada tras una reyerta con parroquianos del fugar.

Fuente: extraído de la revista “Rosario, su Historia  Fascículo N• 9 de Enero de 1991

martes, 17 de abril de 2012

La Calle Córdoba, pasarela cultural


por Juan Pablo Robledo

La arteria Córdoba, tan singular como única, esconde voces del pasado local, sobre ella se levantaron innumerables edificios históricos y culturales, sumados a diferentes eventos sociales. Además sobre ella se instalaron los grandes negocios, casas de comercio, con sus tiendas más famosas, joyerías y librerías. Como también viviendas de las familias más destacadas de la ciudad. Asimismo circularon personalidades de la vida política a nivel local y nacional, y figuras internacionales.
En cada esquina, una historia latente

Partiendo del corazón de la arteria, cruza la ex calle Progreso (hoy Mitre) en su esquina Noreste se hallaba el Café Córdoba, allí existió la fuerte casa comercial y ex intendente, Santiago Pinasco, conocido por su cartel con letras de bronce y relieve, haciendo relucir tal nombre. Cerca de allí, se levantó la Confitería "La Perfección" donde existió en Almacén "La Luna", per­teneciente a los señores Castagnino, como expendio de mercaderías y despachos de bebidas. Por las arterias Mitre y Entre Ríos, tenía su cede el diario "El Municipio" que junto a "La Capital" los más importantes medios de comunica­ción de la época.
Cincuenta metros al Sur, se levantó la casa que habitó el ilustre, Dr. Lisandro De La Torre, unas de las personalidades más referentes de la historia local.

Sobre la misma calle. Mitre, se le harían el teatro más cómodo y elegante de la ciudad en cuanto a representaciones del arte lírico, entre otros géneros. Por él pasaron artistas como Sarah Bernard, Eleonora Duse, María Barrientos, y cuanto artista destacado de la época.

En la esquina con calle San Martín donde se levantó en edificio de Gath & Chaves, estaba el famoso bar "Cifre" tan lujoso como pocos y visitado por los que llegaban a Rosario. Se encontraba en el edificio del Banco de la Nación Argentina, que contaba con esmerado servicio y un merecido renombre.

Córdoba amplía su rumbo, atraviesa Entre Ríos, Corrientes, Paraguay, Presidente Roca (antes Independencia) la ex Buen Orden (ahora España), en dicha esquina en el Obispado, sede del Cardenal Caggiano, residente de la familia de Emilio J. Manin. La calle Uruguay (ahora Italia) albergó por sus inmediaciones el corralón municipal. Antes de que fuera instalado en Moreno y San Luis.

Siguiendo con su extensión, la calle Córdoba pasa Balcarce y llega al Boulevard Oroño, antes llamado Boulevard Argentino. Este boulevard, se extiende sobre el río Paraná, desarrollándose hasta el Sur, le daba gran imponencia la plantación de pinos que a lo largo de su recorrido lo bordeaba en ambas aceras, que por una ordenanza municipal se mandó a talar todos los arbustos que le daban notabilidad. Lo que fue frustrante para el concejal Sivori que en el Consejo Deliberante se opuso a que se realizara la obra.

Visitantes Ilustres

El Palacio Pinasco, que se levantó sobre esa esquina hacia el Noroeste fue habilitado por D. Santiago Pinasco y su familia, en él se efectúo la recepción al príncipe Humberto de Saboya cuando visitó Rosario. Además el presidente Figueroa Alcorta fue huésped varios días en la ciudad y se alojó allí. Era la sede de los distinguidos visitantes. En 1911, Rosario recibió al Presidente Roque Sáenz Peña, que paseó y desfiló por la calle Córdoba para presidir la inauguración de la Estatua a San Martín en la plaza de su nom­bre. Su alojamiento fue en los altos del Banco Nación en plena calle Córdoba, y ese mismo edificio alojó al doctor Marcelo T. de Alvear y a su esposa.

En la esquina Noroeste de Córdoba y Boulevard Oroño se erige el edificio de La Comercial de Rosario. Además se elevan edificaciones tales como: La unión Gremial, La Agraria, el Palacio Minetti, sumado a la obra de La Internacional frente a la Bolsa de Comercio.

Estos, entre otros episodios son el reflejo que tuvo la Calle en la vida cotidiana, que es unos de los centros de acción colectiva de la sociedad rosarina.
La plaza 25 de Mayo, la Municipalidad y La Catedral cierran el ciclo de la gran vía y como telón de fondo cuyo margen es el Río Paraná, el Monumento a la Bandera. Sin dudas una de las más transitadas, una de la más atractivas donde radica parte de la identidad local, por ende es una de las "pasarelas culturales” de la ciudad. Donde al transitar por esta calle transeúnte es absorbido por el mismo espíritu con el que suelen  atraer las flores al aspirar su perfume.
Bibiografía Utilizada: “Motivos de mi ciudad: la calle  Córdoba”  de Berdou, Pablo Armando
“la ciudad de Rosario” de Rodolfo J. Clusellas
Archivo Diario “La Capital

Fuente: extraído de la revista “Rosario, su Historia  Fascículo N• 63 de Mayo de 2008.-

lunes, 16 de abril de 2012

Temporada Teatral en Rosario ( 1910-1913)


1912: 
Pocas son las compañías que actúan este año en el Colón. Entre ellas merecen señalarse las dramáticas italianas de Ermete Novelli y la de Aquiles Majeroni, así como la francesa de Sacha Guitry y Jeanne Déselos.
En julio da una larga serie de funciones la compañía española de zarzuelas de Sagi Barba con las tiples Luisa Vela y Emma Loret dirigidas por el maestro Matías Aguader. Finaliza el año con dos conferencias del diputado italiano profesor Rómulo Murri.

1913:
Este año hay muy poco movimiento en el Colón. Casi todas las compañías que actúan en su escenario son de las llamadas de tercera categoría. La excepción está constituida por la gran compañía de Gerónimo y Blanca Podestá que realiza una larga y provechosa temporada, además del ilusionista Richard que congrega muchísimo público

Pasada la euforia de los festejos del Centenario en 1910 y escuchada la propuesta del senador nacional Estanislao Zeballos en 1912 de crear cuatro facultades en Rosario, la norma de sufragio único, secreto y universal tiene su primera experiencia en la provincia de Santa el 31 de marzo de 1912 cuando se consagra la fórmula radical Manuel Menchaca - Ricardo Caballero.

En diciembre de 1911 el precio del maíz desciende considerablemente, aunque la cosecha es buena. Paro los productores se ven perjudicados ante la imposibilidad de pagar el arrendamiento convenido con los patrones. Resuelven entonces efectuar una huelga de brazos caídos, negándose a labrar la tierra. El movimiento tiene lugar en Bigand al 10 da junio da 1912, y diez días después dos mil agricultores reunidos en la plata da la localidad santafesina de Alcorta, declaran la paralización de los trabajos, actitud que se propaga rápidamente en las poblaciones de Arequito, Chabás y Fuentes, El histórico Grito da Alcorta, hará que el 15 de agosto del mismo año se funde la Federación Agraria Argentina quien lanza a la calle su órgano de difusión, el diario La Tierra, que habrá de ser el decano de la prensa agraria del país

En Buenos Aires se ha inaugurado el tranvía subterráneo perteneciente a la Compañía Angloargentina. Fallece el comediógrafo Gregorio de Laferrére y, entre otras cosas la exhibe la maqueta del monumento de bronce a la epopeya del general San Martín aua se levantará en el Cerro de la Gloria, ubicado en parque principal de la ciudad da Mendoza.
En Rosario, hay corso de las flores por el que se pasean en carruajes, arrojando
se seguirla hasta levantar un teatro monumental. A tales fines entregó la dirección técnica al ingeniero alemán Goldamar, quien, en poco tiempo, transformó las ruinas en el hermoso y suntuoso Teatro La Opera "que hace honor al Rosario".
Este teatro, como dijimos, fue inaugurado el 7 de junio de 1904 por la gran compañía lírica italiana que, dirigida por el maestro Arturo Padovani, puso en escena la ópera de Verdi: Otello. Fue la función del estreno a beneficio total del Hospicio de Huérfanos y el Hospital de Caridad, habiendo cedido Schniffer el teatro a las nombradas instituciones. El resultado habido, deducidos todos los gastos, fue de $ 4.600,16 en moneda iegal, importe que fue entregado a las presidentas de cada una de las organizaciones mencionadas, señoras Manuela J. de Marull y María T. de Larrechea.
En este año trabaja en la Opera otra excelente compañía, la de comedias del Teatro Lara, de Madrid, de la que forma parte Leocadia Alba, Clotilde Domuz, Balbina Valverde, José Rubio, José Santiago, Pedro Sepúlveda, Ricardo Simó-Raso y Pedro Zorrilla. En agosto da dos conciertos de piano, nada menos que el eminente Saint Saens.


1912:
 No menos interesante es la temporada de este año, que comienza en marzo con la compañía juvenil de operetas de los hermanos Billaud. En abril actúan las compañías dramáticas italianas de Clara Della Guardia, primeramente, y después la de Mimí Aguglia. En el mes de mayo actúa durante todo el mes la compañía de operetas del célebre actor cómico Julio Marchetti con Silvia Gordini Marchetti.
En julio realiza la temporada oficial de ópera la compañía lírica de Walter Mocchi bajo la dirección de Gino Marihuzzi y con las sopranos y medio sopranos: Amelia Galli Curci, Rosina Storchio, Ersilde Cervi Caroli, Elena Rakowska y Regina Alvarez, los tenores Scampini y Polverosi, los barítonos Stracciari y Faticanti y los bajos Cirino y Walter. Estrénase Conchita, del compositor Zandonai.
Viene en agosto la compañía de Rosario Pino y en septiembre da una larga temporada la compañía italiana de operetas Scognamiglio - Caramba, seguida de dos conciertos a cargo del célebre pianista Vianna de Mota. En octubre y noviembre realiza una serie de funciones la compañía española de operetas del ya conocido Manuel Casas y, cerrando la temporada ofrece dos conciertos el pianista prodigio Pepito Arrióla.

1913
Este año merece destacarse por la importancia artística que asume la temporada lírica. Además de algunas compañías de segunda categoría, en mayo debuta la compañía italiana de operetas Cittá di Milano, que ya había estado entre nosotros en el año 1910. Entre los espectáculos que puso en escena merece citarse el celebrado el 16 de mayo en homenaje al presidente de la República, doctor Roque Sáenz Peña, quien asiste a la representación de Doña Juanita.
En junio actúa la compañía francesa de operetas Lespinasse. En julio realiza su tempo­rada oficial la gran compañía lírica La Teatral, que dirige el maestro Gino Marinuzzi, con las sopranos y medio sopranos María Farneti, Elena Rakowska, Juanita Capella; tenores, barítonos y bajos Bernardo De Muro, José Palet, José de Luca, Eduardo Faticanti, Julio Cirino, Bernardo Berardi y otros. El gran acontecimiento es el estreno de Parsifal, la última obra de Ricardo Wagner, y el estreno también de la ópera Abul del maestro brasi­leño Nepomuceno. Por último, da unas pocas funciones el mismo mes el eminente trágico Italiano Ermete Zacconi.
En agosto, la compañía lírica del Teatro Colón de Buenos Aires, traída por la Sociedad Rural de Rosario, en ocasión de las fiestas de la Exposición Rural, ofrece dos represen­taciones, a la primera de las cuales asiste el Presidente de la República, doctor Roque Sáenz Peña. En la primera se canta Loreley de Catalani, con la Krucenisky, y en la segunda La Sonámbula, con la Barrientos. En septiembre actúa la compañía alemana de oomedias Bluhman – Lesing

Fuentes: Fragmentos extraídos del libro Rosario era un espectáculo ¿Arriba el telón! Autor: Héctor N. Zinni de 1997

jueves, 12 de abril de 2012

Ciudadanos ilustres del teatro "La Comedia"


Por Miguel Chiarpenello

El 2 de octubre de 1902 se estrenó en el teatro "La Comedia" de nuestra ciudad la obra de Florencio Sánchez: "Canillita". El suceso no hubiera alcanzado otra trascendencia que la de un normal acontecimiento teatral, si no fuera porque la obra irrumpe en la no siempre tranquila vida literaria y artística y donde el autor rompe con los esquemas vigentes reemplazando al héroe por el hombre común con sus propias vivencias. El éxito de la puesta en escena fue también el éxito del teatro que ese año había sido remodelado y reinaugurado siempre en su actual ubicación de Mitre y cortada Ricardone.
"La Comedia" nació en 1894 y funcionó precariamente en un galpón que oficiaba de sede por iniciativa de un grupo de vecinos que compran acciones puestas en venta por don Manuel Galván. Reinaugurado en 1902 es adquirido totalmente en 1909 por José y Francisco Erausquín. "La Comedia" fue uno de los caminos eficaces donde Rosario pudo desarrollarse culturalmente. La ciudad prosperaba y el aumento de la riqueza material era constante, pero también había quienes proyectaban su mirada hacia un nuevo destino donde se buscaba la riqueza que sólo se alberga en el interior de las almas y que deseaban darle a la ciudad la ubicación precisa en el marco poético de la república. Debía ser el teatro, necesariamente el medio que congregaría a quienes estaban deseosos de acercarse a contemplar, comprender y admirar todas las expresiones propias y extrañas de gran parte del siglo XX. La bien ganada fama nacional e internacional de "La Comedia" rubrica su fecundo accionar al servicio de la sociedad.
Vaivenes propios de un país como el nuestro, llevaron a los herederos de José y Francisco Erausquín a vender el teatro que se encontraba cerrado y deteriorado, que en los últimos años había funcionado como cine. En 1999 "La Comedia", fue adquirida, por la Municipalidad de Rosario en un millón de dólares según afirman fuentes responsables. Generosos aportes de la ciudadanía le permitieron a la Intendencia realizarle importantes reparaciones.
II
Relacionados con "La Comedia" ilustres ciudadanos rosarinos llevaron en su momento a la institución a un altísimo nivel cultural recibiendo por su actitud un honroso y emotivo homenaje. El mismo se llevó a cabo en el vestíbulo del teatro el 25 de agosto de 1958 con el descubrimiento de una placa recordatoria. Fueron así rememorados, con la presencia de familiares, amigos y numeroso público, Luis Bravo, Pompeo Saibene, Nicolás Viola, Mariano de la Torre, Aurelio Jacinto Flores y Virginio Berrutti. Los seis fueron hombres de teatro, elegidos por el destino y estimulados por la vocación para pertenecer a ese ambiente, al que dieron concretas pruebas de su capacidad creadora envuelta en la virtud de una fina y lúcida sensibilidad.
La prensa registró entonces el acontecimiento y reprodujo la alocución del señor Horacio Telesca en nombre de los que fueron sus amigos, quien, entre otros conceptos, expresó: "Luis Bravo después de haber ejercido durante años el periodismo en varios diarios locales se hace cargo de la dirección del teatro. Comprendiendo la pujanza de la escena nacional abrió sus puertas a las primeras figuras criollas de entonces, desde Florencio Parravicini, Camila Quiroga, Roberto Casaux, Blanca Podestá, Luis Arata, Muiño, Alippi, Lola Membrives y Tita Merello, sin desechar a intérpretes extranjeros como Antonia Mercé, Casimiro Ortas y Francisco Moyano entre otros. Junto a él, el doctor Pompeo Saibene fue la garantía de la salud de la gente de su teatro como médico de empresa. Sobre este hombre de rostro cordial y palabra afectuosa vivía la anécdota de haber auscultado las espaldas ya cargadas muerte de Florencio Sánchez en el hospital italiano de Bellini Fratti".
"Fueron llegando a este ambiente también Mariano de la Torre, Nicolás Viola y Aurelio Flores, periodistas y escritores que se sintieron poderosamente atraídos por la seducción luminosa de las candilejas, alternada entre cómicos, col y soñadores despiertos, donde tuvieron ocasión de significar más de una vez la rapidez de su ingenio y las galas de humorismo auténtico y urticante para muchos que desaprensivamente habían pretendido desconocerlos en las entonces" movidas y peligrosas ruedas del café de madrugada, muchas veces tumbas piadosas de inflados prestigios. "La Franncesita Lissón" de Mariano de la Torre; "El burrito del teniente de Nicolás Viola y "Valdez" de Aurelio Flores, son trab escénicos que les dieron renombre y popularidad. Virgnio Berrutti también ocupó su puesto en este grupo com control vivo de la actividad teatral rosarina."
Bravo, Saibene, de la Torre, Viola, Flores y Berrutti, dúos concurrentes al bar "La Comedia" que estaba sitio sobre calle Mitre lindando con el teatro donde hoy e una galería, sostenían con vehemencia que la amistad e sentimiento sagrado y que el arte divorciado de la vid tiene significación. Ellos se brindaron al teatro basado su profundo amor por la cultura en un Rosario menos materialista y más romántico.
"La Comedia", fue entonces centro obligado de intelec les, dramaturgos y artistas dándole al arte rosarino un f esplendor. La actividad cultural y artística de sus ilustres amigos fue un firme testimonio de vidas consagradas elevación espiritual. Para lograrlo necesitaron sólo amor la tarea, una mente abierta y un corazón sencillo.

Fuente: extraído de la revista “Rosario, su Historia y Región. Fascículo N• 103 de  de 1911

martes, 10 de abril de 2012

HISTORIA DEL DEPORTE Y LA PASION ROSAR1NA

por Investigador: Leopoldo Volpe
      Grafica: Cristián Volpe
      Asesoramiento Soccorso Volpe 


Los equipos pioneros: Washington y el Club Atlético Alberdi New Boys

Washington

El Club Atlético Washington fue fundado el 18 de abril de 1911, pero recién en el año 1921 se afilió a la Liga Rosarina de Fútbol. Al principio actuó en divisiones inferiores, excepto en 1922 que no inscribió equipos, pero al año siguiente volvió a intervenir. En 1930 participó en primera división, donde disputó 22 encuentros, de los cuales ganó seis, empató tres y perdió los restantes.
La indumentaria que caracterizaba a Washington era azul y roja a rayas verticales, similar a la de San Lorenzo.
Su cancha estaba emplazada en barrio Belgrano, entre la cortada Marcos Paz y las calles Derqui, Subiría, Fraga y Perú, mientras que la sede social se situaba en la calle Paraguay 1344.
El máximo exponente del club azulgrana fue Ricardo Staggi, que además de destacarse en Washington defendió los colores de Central segunda división de la Liga Rosarina de Fútbol. Ascendió a primera en 1919 y perdió la categoría en 1926 por resolución de la asamblea. Luego recuperó su lugar en el círculo superior, pero volvió a descender. No se integró al profesionalismo, implantado en 1931 y siguió interviniendo en la liga amateurs hasta 1932; posteriormente el club se disolvió.
Sus actuaciones fueron bastante mediocres y poco se puede destacar Una vez instaurado el profesionalismo en 1931, intervino en los certámenes de la Asociación Rosarina de Fútbol hasta 1936. Luego en 1937 se desafilió definitivamente de la entidad. No logró lucirse en ninguna de sus participaciones en los campeona­tos que disputó, incluso en la mayoría ocupó los últimos puestos y sufrió varias goleadas en contra. Se pueden destacar las victorias ante Newell's por 2 a 1 y ante Rosario Central por 5 a 3 en 1934, por el torneo Preparación, en el ■;| cual llegó a semifinales, siendo eliminado por Central Córdoba por Córdoba, Almagro, Vélez Sarsfield, Platense, River Plate y Boca Júniors.
Otra personalidad vinculada al club fue Víctor J. Vilela, quien se desempeñó como presidente de la institución.

Alberdi New Boys

El 14 de mayo de 1917 se constituyó el Club Atlético Alberdi New Boys, siendo su presidente fundador el señor Francisco Barrera Carrasco. Un año después, la institución de barrio Alberdi intervino en el campeonato de de ellas. Dos claras demostraciones de lo paupérrimo que fue su desempeño fueron que en el campeonato de 1922 solamente haya logrado un triunfo (y por cesión de puntos del club Ferrocarril Santa Fe) sobre 15 en juego y que en 1925 se impuso sólo en cuatro partidos, de los 28 disputados en esa temporada. La camiseta de Alberdi New Boys, que poseía su cancha en la Alberdi New Boys que poseía su cancha en la estación Sorrento, era a rayas verticales.

Bibliografía: Puntapié Penal (J. Dellacasa (h)), Anales del fútbol rosarino (Cipriano Roldan), revista Monos y Monadas, diarios la Capital y la Tribuna

Fuente: extraído de la revista “Rosario, su Historia . Fascículo N• 51 de Abril de 2007