Escudo de la ciudad

Escudo de la ciudad
El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

PREVENCION DEL DENGUE

A 34 AÑOS DE LAS MALVINAS

A 34 AÑOS DE LAS MALVINAS
A 34 AÑOS SON Y SERA ARGENTINAS

19 de julio- día del amigo canaya

19 de julio- día del amigo canaya
se conmenora por aniversario del fallecimiento de Negro Fontanarossa

HOMENAJE A NEGRO FONTANAROSSA

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HOMENAJE A FONTANARROSA

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jueves, 30 de abril de 2015

SANCIONES. LEYES Y COMISIONES ( para el Monumento a la Bandera)



 En 1903 se dispuso la inte­gración de una comisión popular, que finalmente quedó constituida el 14 de junio y merced a cuyas ges­tiones fue sancionada la ley nacio­nal No. 4503, en setiembre de 1904, acordando un subsidio destinado a solventar gastos de la obra. Empe­ro esta comisión dejó de funcionar cuando por ley nacional No. 6286 se acordaba facultades al Poder Ejecutivo Nacional para constituir una comisión encargada de erigir varios monumentos históricos, en­tre ellos el de la Bandera en Rosa­rio. Y para concretar el objetivo se firmó un contrato con la notable escultora tucumana Lola Mora, en mayo de 1909, para que realizara las esculturas del Monumento (se­paradamente nos ocupamos del fa­llido intento). Distintas comisiones se constituyeron en 1915, 1919, 1923 y 1924, estrechamente rela­cionadas con la recuperación y des­tino a dar a las dispersas esculturas de la gran artista Lola Mora, cu­yo contrato fuera rescindido por el gobierno nacional.
La Comisión Pro Monumento a la Bandera, en abril de 1927, hizo el llamado a concurso de proyectos para levantar un nuevo monumen­to. El gobierno nacional aprobó la convocatoria destacando "que de­bería ser la obra más importante y artística de las que en la actualidad existen en él país. Pero lamenta­blemente este propósito también fracasó.
Ocho años más tarde resurgió en Rosario el afán de materializar el deseado homenaje: en pos de su concreción se formó una comisión "que oficializó el gobierno nacional por decreto No. 84678 y avalado por ley No. 12575, sancionada en enero de 1939 por el Congreso de la Nación, firmado por el Presidente de la Nación, general Agustín P. Justo, autorizándose la inversión de "hasta un millón de pesos como contribución de la Nación al levan­tamiento del Monumento a la Ban­dera Nacional a erigirse en Rosa­rio".
En marzo de 1939, en cumpli­miento de la ley citada, se estable­cieron las atribuciones y funciones de la Comisión Pro Monumento y la organización del concurso de ma­quetas y adjudicación de la obra.

Dicha comisión en 1936, había co­menzado una gran colecta popular que abarcó él país y significó una ponderable campaña de contribución voluntaria que se prolongó exi­tosamente hasta 1943.
El 22 de setiembre de 1940, ce­rrado el concurso y estudiados los proyectos presentados, con los asesoramientos técnicos del caso, la obra fue adjudicada a los artistas que con el lema "Invicta" lograron el primer premio por el voto de la mayoría: escultor José Fioravanti y arquitectos Angel Guido y Alejan­dro Bustillo. El contrato de cons­trucción fue firmado en diciembre de 1942, y el 24 de mayo de 1943 se inició de lleno la obra de construc­ción de la primera parte del Monu­mento actual. Terminada esa pri­mera etapa, en setiembre de 1947 se encargó al arquitecto Guido la continuación de las obras que ha­cen al Propileo -segunda parte- en cuyo subsuelo se instaló la Galería de Honor de las Banderas de Amé­rica.
Numerosos contratiempos y pro­blemas entorpecieron la prosecu­ción de los trabajos, por lo cual el 3 de julio de 1950 renunció la Comi­sión Nacional. Por Decreto No. 10.068, en mayo de 1951, fue de­signada una nueva Comisión que superando todos los inconvenien­tes, logró culminar felizmente las obras en* 1957. Así fue como el Mo­numento Nacional a la Bandera pudo inaugurarse el 20 de junio de 1957, frente a una multitud de ciudadanos procedentes de todas par­tes del país, que vivieron intensa­mente la cristalización de este lar­go sueño de los argentinos.


Fuente: Bibliografía  publicada en la Revista “Rosario  Historia de aquí a la Vuelta “ Fascículo N• 1  Ediciones De aquí a la Vuelta  10 de abril de 1991.-

miércoles, 29 de abril de 2015

ALIAS MANTEQUITA



“- Si yo te digo que el autor de la Marcha de San Lorenzo dormía en un oe la peluquería de mi padre, ¿vos me lo vas a creer?, y comía dos bizcochos.
-Porque  era muy pobre don Cayetano…
 - No, no era eso, es que lo corría la policía,
- ¿Sería medio anarquista?
- S, si.  No me acuerdo donde yo lo dije y se publicó. Yo me acuerdo de Cayetano Silva. Era negro, motoso era, y picado de viruelas . . . Aquí tengo una  foto donde estoy yo cuando era pibe en el patio de casa subido a bote  que fabricó mi papá. ¿Ves ese que está atrás, de sombrero?. Ese Cayetano Silva".
                                                                    Julio Schiavone.
“- En que época se empiezan a difundir en forma tangos rosarinos?.
- Yo pienso que después del 22 ó 23. Anastasio González, un bandoneonísta famoso
 de la época es quien le da impulso al tango hecho en Rosario. Se realzan concursos y por ahí salen premiados El Aromito, El Farolitos. Es cuando surge la orquesta de Abel Bedrune, que tocaba el bandoneón junto con Gonzalo Chirino que ya murió y tenia una fábrica  de guitarras. Tocaba con ellos un gran pianista, Espinosa, que ya murió también. Espinosa tocaba al final, en una especie de fondín chiquito en la calle San Lorenzo. Otros integrantes de la orquesta de Bedrune eran Lepere-—El Gordo—, en la batería, y me acuerdo de Corrales, que era un violinista  muy buen mozo, fallecido ya. Después vino Mantequita Schiavone a tocar la batería".
                                                                                                                              Cayetano Lico



El  Julio Schiavone, alias Mantequita, es por los años de nuestra un músico en ascenso. Nacido en la calle Sarmiento al 1000, edificio peluquero, tiene por apodo El Filósofo. Es que Schiavone padre se las sabe todas. No en vano transitan por su peluquería mejores de la época-, en boga y, fundamentalmente, los artistas de todos los géneros. Allí se atienden desde el doctor asta hombres de conocidos apellidos en el mundo social de Echesortu, Rouillón, Lejarza, San Martín y otros, incluyendo también a personalidades de la política como José Chiozza, aquel dirigente radical que, a su muerte y tras largo cortejo, sería sepultado "con banda de música y todo". También el peluquero es amigo de actores como quien comparte jornadas de pesca en el rio Paraná. El mismo Cayetano Silva, que muchas tardes suele dormitar su buena siesta ero de los sillones de la peluquería, es íntimo de El Filósofo Schiavone, también llamado El Ingeniero.
Pese a que casi todos los personajes de la ciudad y del exterior se llegan hasta la  peluquería, el fígaro sale a efectuar un servicio muy especial. Es cuando Enrico Caruso viene a Rosario. El Filósofo va a afeitarlo al Hotel Italia y se enorgullecerá siempre de ello.
Dócil a todas las entrevistas que se le han efectuado 1, el hijo de aquel
peluquero, o sea el popular Mantequita Schiavone, también ha sido i to de una charla con el autor de este libro.
Porque Schiavone es, a no dudarlo, un trozo de historia viva jamás compendiada. Si a lo largo de este trabajo el lector ha tenido oportunidad de encontrar testimonios del veterano músico rosarino, ya es tiempo de  conocer muchas otras cosas que he dejado de intento para esta oportunidad.
Mandadero, ciclista y boxeador.
 -Cuando eras chico, ¿que personajes conociste que podas recordar ahora?.
—Bueno, conocí a Frank Brown, a Lucerito del Plata (sic), a la madre de Pierina Dealessi, a todos los Podestá que venían a casa a comer: Pablo Totón .. .
—¿Fue por los años en que vino a cantar Caruso?
—Si. Yo me acuerdo como en un sueño de Caruso ... Era un petisito con
un sombrero grandote, traje marrón, corbata chalina ... me acuerde
como en un sueño, pero me acuerdo . . ., sombrero a lo Magaldi, así, a lo
mosquetero . ..
—¿De Luis Arata también?.
—Arata vino hasta no hace mucho a Rosario ... El pescó treinta años mi viejo en el puerto. Cada vez que venía a Rosario lo iba a busca-; viejo para ir a pescar. Todavía conservo un pedazo de corcho de cuan* iban ellos al rio. —¿Que hacías de pibe?
—Era mandadero, como todos los de aquel entonces. Me acuerdo de la madre de Licho Pomponio a quien le llevaba los pedidos. Fue muy b conmigo. A ella le debo muchos trajecitos, porque la señora me ver siempre bien vestido. —¿Y de grandecito?
-Se me dio por el deporte. Empecé a trabajar en el taller de Bergés ciclista que hizo historia. Me adiestró en las competencias que se hacían  desde el centro hasta la plaza Alberdi y me destaqué. —¿Te acordes de algunos corredores?
-¡Como no me voy a acordar!: Bilanzone, Sciáramo . También supe boxear …     en la categoría piojo. Me acuerdo de gente que tiraba bien los guantes: Paletta, Gorosito, Ferraro…
-¿Cómo se te dio por la música?
Me gustaba y empecé con el bandoneón. Pero tocaba poco, dos piecitas no más. Andaba por Pichincha. Cuando el teatro Politeama pasó a llamarse Odeón, vino don Luis Carpentiero a buscarme para que tocara allí Yo me había criado en el Politeama, porque ahí tenía peluquería mi padre.
¿Donde está la Fundación Astengo ahora?. -Exacto.

Rosario orquestal
-¿Dónde  tocabas en los años 20?.
- En925, hice ocho bailes a veinticinco pesos por noche. Era plata, y eso que Bedrune nos afanaba a todos. La orquesta de Bedrune no era una orquesta del otro mundo, ahora yo me doy cuenta . . .
-Para ese entonces, a lo mejor era buena . . .
- No, no , había orquestas mejores. La de Rezzano era mejor. Pero Abel Bedrume llevaba gente.
- Cuántas orquestas había en los años que van del 25 al 30?.
- Como diez o doce. Estaba la de Bedrune, la de Rezzano, la de Anastasio González y también orquestas de Buenos Aires que venían a tocar acá. Muchas se denominaban "orquestas típicas criollas", pero no llevaban nombre de persona o cosa alguna. En Rosario se la rebuscaban todos. En  Buenos Aires había mucho trabajo, pero acá se la rebuscaban.
-¿ En que  lugares había orquestas?
- Yo te cuento: En San Martín y Montevideo había una orquesta dirigida Eustaquio Láurenz, hermano de Pedro Láurenz. En la calle San Martín entre Cochabamba y Pasco, frente al cine Ambassador, existía un ca­fé donde tocaba Rosario Puntarello "El Rey de las Comparsas". . . En la esquina de San Martín y General López, había un café que después se llamó Cumparsita por donde pasaban todas las orquestas que venían. Ahí conocí al dúo Yuvone—Rico ... Y ni que hablar de las orquestas de señoritas.

"No toques, mándate un chiste"

- ¿Dónde  había orquesta de señoritas?
- Había en el  Savoy, cuando estaba el baterista Fasoli, El Gran George,  que así le  llamaban en Nueva York. Pero ahora ya no toca más la batería, ahora es saxofonista. Le dicen El Gran George por su cabello blanco y por estructura  física que tiene. Es un hombre alto, parecido a Quilici, más o menos.
- ¿ A Juan Quilici, el que es ministro de Haciendo de la Provincia?
- Si, a ese mismo .. . Bueno, después estaban las hermanas Echeverría . ..
La orquesta de un gran cellista de apellido Maldonado.
- Además  del Savoy, ¿que otros lugares tenían orquestas de señoritas?
Confitería Los Dos Chinos, en los cines, en los cafés de japoneses.
Enfrente  del cine Capítol había un conjunto que dirigía la señora del gran
Músico Pedro Celestino Zeballos, la señora Vanetti, una de las mejores
bandoneonístas. En bandoneón es muy difícil encontrar mujeres.
-¿ Había muchas mujeres ejecutantes?.
- Si,  muchas, no me acuerdo de los nombres, pero había muchas y tocaban bien. En el café Kobe que yo inauguré frente al cine Nacional, hoy Gran Rex, en la calle San Martín casi esquina Mendoza, tocó la famosa Paquita Bernardo, que era porteña y estuvo en Rosario muchas veces:-una gorda petisona que murió en 1925. En 1929, vino a nuestra ciudad una orquesta de señoritas que ¡para que te cuento!. La que toca­ba el piano, dominaba cinco instrumentos más. La orquesta se llamaba Sinfiano,   venía de Norteamérica y fue lo más grande que hubo en el mundo, triunfó hasta en Rusia . . . —¿De quién era el café Kobe?.
—De un japonés que se hizo el harakiri. Mira, estas mujeres merecen un homenaje grande porque junto con otras atracciones artísticas como Mer­cedes Simone, Charlo, Libertad Lamarque, Azucena Maizani, el mismo Gardel y otros, le dieron vida a Rosario que ya no tiene más teatros, cines y cafés como aquellos . .. ¡Adonde fue a parar el arte! ... A raíz de esto te voy a contar una anécdota. En el cine teatro Florida, en Buenos Aires, se enojaban porque a Gardel le pagaban 800 pesos por dia. Y estaba justi­ficado el asunto, porque con películas entre familiar y noche, el dueño no hacía mil pesos. Con Gardel hacía mil cien, mil doscientos . . . Los otros tiraban la bronca, pero estaba justificada la cosa. Yo me acuerdo que hacía los cambios, me daban diez pesos y encima me decían: "No to­ques, mándate un chiste", los maestros Pampaluna, Palau . . .
El hombre múltiple.
—Era otra época ...
—Claro que era otra época. La gente de antes era otra cosa. Fíjate que pa­ra unos carnavales formamos una murga cuando éramos chicos y nos fui­mos a cantarle a Cepeda; nos paramos abajo de la ventana de el, en la ca­lle Mendoza casi esquina Maipú y le cantamos una canción que le habíamos hecho.
—¿Te acordes como era?
—Era así: "Cepeda se tiró un pedo I su madre lo abarajó / maldito sea Cepeda I la puta que lo parió". —¿Y no se enojó don Juan?
— ¡Que se va a enojar!. De arriba nos tiró cinco pesos . . . Éramos de la barra de San Martín y Mendoza, donde estaban Juancito Dellepiane, Raú Napoli . . . También de allí salió un gran juez: San Vicente, un pibe de lentes que murió de cáncer. Me acuerdo de José Cantatore, los Pomponio, Dichio . . ., todos eran de la barra mía. Antes, en las casas de familia se estilaba hacer un baile los sábados aunque estuviéramos muertos de hambre. Poníamos diez centavos, veinte guitas, comprábamos para ha limonada y se armaba la milonga . . .
—Volviendo a los músicos ... ¿te acordás de otros?.
—Había un gran violinista llamado La Picotiere. También estaba el m grande guitarrista que tuvo Rosario, pariente de nosotros, Deolindo  Cazón, que sacó de discípulo a un tal Amaya, un bigotudo que solíamos encontrar en El Ancla. Cazón tocaba desde óperas hasta la Marcha de San Lorenzo por prima. Era un concertista extraordinario . .. usaba guitar de ocho cuerdas, no macanas, hasta tuvo una de doce cuerdas a la que había hecho hacer un ascendente en el traste.
—¿Hizo presentaciones notables?
—Mira .. ., anclaba por ahí, el basta que tuviera vino, era feliz. El hijo de Cazón, que viene a ser primo mío, fue uno de los grandes bandoneones nuestros. El trío mas famoso que actuó en Buenos Aires fue formado por "cabecitas negras", como nos dicen allá: se llamaban Ahumada, Ríos y Cazón. Los tuvo Di Sarli ... ¡le hicieron caer el pelo!. El dia en que Di Sarli la sacó mas barata fue cuando los pelos le llenaron las sábanas. Lo volvían loco ...   ¡Que músicos!. Un gran compositor fue Antonio Scatasso. Estuvo mucho en Rosario y fue autor de Ventanita de Arrabal, El olivo, La cabeza del italiano y muchos tangos más. El fue quien le dio pie a Sciammarella para que entrara en los teatros. Yo toqué con Scatasso* en San Martín y Mendoza. También por aquel tiempo tocaba el gran violinis­ta Tomás Santesteban, junto con el pianista Mario Mauranoy otro músi­co sensacional, Fernando Greppi . . . todos rosarinos. —¿Vos andabas siempre con la batería?
—Si, y aprendí mucho con los grandes maestros internacionales que ve­nían a dirigir aquí. Yo colaboré con Antonio Marranti, Francisco Lozzi, Manuel Cuevas, Oses, Camponovo, Pampaluna, Roncallo2, Bernardino Teres, los hermanos Alessio y, entre otros, Casanova, cuyo hijo se hizo un gran violinista que ahora toca con Fresedo ... y muchos más. De los últi­mos pianistas internacionales con los que toqué recuerdo a Javier Ojier, pero ya con el espectáculo de Fu—Man—Chu, porque yo siempre fui el baterista exclusivo de Fu—Man—Chu . .. —Es decir, que nunca te faltó trabajo . ..
-Nunca. Cuando me desvinculé de Bedrune en el 28, mucha gente hasta me pagaba adelantado para que fuera a tocar. En aquel año conseguí mu­cho trabajo. Mira, yo tocaba en La Perla, que estaba en Maipú y Córdoba; en Los Dos Chinos, de Rioja y San Martín; en El Tropezón, de 27 de Fe­brero y San Martín, cuando era confitería, no un café como se hizo des­pués para los taximetristas ... y también en el cine San Martin, ¡cuatro laburos!.
Intérprete de serrucho
—¿Que gratificaciones te permitías?
—Me acuerdo que después de trabajar en el cine salíamos en mateo hasta el Recreo de la Montañita, en el parque Independencia, que era de un tal Lariño. Nos íbamos a tomar aire, porque, ¿sabes lo que era estar encerra­do todo el día entre la humedad y el olor a podrido de la matine?. En la familiar y noche, no.
—Menos mal.
—Lariño tenía ahí el Recreo que después fue de un amigo mío que traba­jaba en la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Rosario. Era muy lindo cuando estaba Lariño. Ahí cantaba Cogote.
 -¿El famoso Cogote?
-Si, lo crió mi mamá. La madre de él se llamaba Baldomera, era sirvienta
de casa.
—¿Vos tocaste el serrucho?.
—Si. Pero cuando yo empecé a tocar serrucho había quien tocaba veinte mil veces mejor que yo. Ellos tocaban cosas difíciles y yo la armonía del tango Elegante papirusa. Y yo dije, "¿para que eso?, silo que gusta es Sa­lomé, La del Soto del Parral..." Entonces dije: "No, adiós serrucho". Uno lo mandé a niquelar y me lo echaron a perder, era grande así... me costó ocho pesos. ¿Sabes que ferretería era?. Donde está Casais3 ahora, ahí ... se llamaba Balderrey. Si . . . era un serrucho marca Peugeot, y, ¡oh, sorpresa!, lo mandé a niquelar y me lo arruinaron.
—¿Así que había gente que tocaba bien el serrucho?.
 —Mira, vino uno de Buenos Aires que lo tocaba con el arco . . . iooohhh!
 ... En aquel entonces el serrucho era mundial. Empezó a tocarse en Francia y se desparramó por toda Europa. Yo aprendí, porque el baterista de aquellos tiempos tenía que tocar de todo, hasta las castañuelas ..., , más que baterista tenía que ser un técnico de sonidos. Me acuerdo que Fu—Man—Chu 4 ahora comía carne cruda ... y las mujeres más lindas del mun­do las tuvo el . . . para verlas, porque el no, no las tocaba ... era diabéti­co, ¡que buen amigo! . . . Bueno, yo le hacía con unos cocos que me tra­jeron de Corea, la Malagueña, de Lecuona, y el salía y me decía: "¿Que se oye por ahí?"
CeneKrupa tenía plata

—¿Vos tocaste con la Chicaguito?
—Así es, por el 27. ¿Sabes por que se llamó Chicaguito la famosa orques­ta que tocaba en el Franz y Fritz?. Por una orquesta de negros que se lla­maba Los Chicagos que vino al Teatro Japonés. ¿Sabes dónde estaba el Teatro Japonés?: donde ahora han hecho unas viviendas en la calle San Martín al 5100.
—¿Y este anuncio a toda página?
—Es de la Revista Comercial Rosarina, toma, lee.
—"Año uno, número cinco, veintiocho de agosto de mil novecientos vein­tisiete. Orquesta Típica Jazz—Band Chicaguito. Gran éxito. Café Carlos Pellegrini, avenida Pellegrini mil doscientos uno. La actuación de este excelente conjunto orquestal, significa un verdadero acontecimiento en el ambiente de nuestros cafés—conciertos, y en ello se halla bien justificado el prestigio que le precede con el nuevo y halagüeño éxito que consigna­mos. A juzgar por este antecedente, es fácil suponer que su actuación se ha de prolongar por varios meses". Encabezan este aviso seis fotografías en óvalo con los rostros de los integrantes: J. Paladini, V. Lepere, F. Ro­mano, J. Ochoa, A. Barone y A. Donizetti. ¿Y vos?. —Yo empecé reemplazándolo a Lepere. —¿Que opinas de Gene Krupa?.
—Mira, acá tengo una foto de el autografiada. Era bueno, pero hubo bate-ristas mejores que el, como Woody Reach, Ray Barough . ..
-Pero Krupa era muy nombrado.
—. . . Tenía plata. Los ha habido muy buenos y los hay actualmente. Es increíble ver como te hacen el tresillo con el pie. Hoy, un baterista es mas considerado que un pianista. En Norteamérica, donde son muy buscados, le pagan oro si es bueno. Hace poco, este pariente de Paletta que es co­mentarista de deportes, Marino, dijo una macana por televisión y la metió muy bien. Dijo: "... Como en aquel tiempo que ponían al baterista para que tirara los palillos y llamara la atención, porque era el que defendía la orquesta", es una razón muy grande. ¿Querés algo mas grande que El Gordo Lepere?. La Chicaguito estaba bien defendida con El Gordo Lepé­is y triunfó por el. El Gordo, como músico, tocaba mal, pero el estaba al frente, te guiñaba el ojo y era Lepere. Aquí también estaba Ferreyra, que pura llegar a ser un Ferreyra se necesitaban veinte mantequitas.
NOTAS
      1-Cfr. Rosario, 27.2.1955, y La Tribuna, 19.9.1970.
2 -José Luis Roncallo. Prestigioso pianista, y contrabajista porteño de la Guaní Vieja, que actuara junto a Rosendo Mendizábal y Alfredo Bevilacqua. En" otros lugares donde se presentó —ya mencionados en la 2da. parte, capítulo de esta obra—, lo hizo además en el Restaurante Americano, situado en calle Cangallo frente a la Cortada de Carabelas, donde estrenó inolvidables ginas como El porteñito y El choclo, tango este último que su autor, A Gregorio Villoldo, le dedicó en la primera edición impresa. También le cupo honor de estrenar El entrerriano, de Rosendo Mendizábal; Joaquina, de Bergamino, etc. En ese entonces, la frase de moda del Buenos Aires nocturno, era: "Vamos al Americano a oir los tangos de Roncallo" . . . En homenaje a dicho local, compuso un tango que denominó, precisamente, El Americano. Ronca­llo, que había nacido el 5 de octubre de 1875 en la parroquia de Monserrat, y que se iniciara tocando el piano en la casa de la calle Lavalle 2177 regenteada por la que fuera la famosa Mamita —llamada, en realidad, Concepción Amaya— llegó en el año 1904 a Rosario contratado en carácter de maestro concertador de orquesta para una compañía de zarzuelas. Aquí, el autor de tantos éxitos como Guido, Ni fósforo, Cuá—Cuá, Paradas, etc., pasó al pentagrama el tango 9 de Julio, de José Luis Padula, quien abonó a Roncallo dos pesos por su tra­bajo. Padula estrenó dicho tango, que dio y sigue dando jugosos dividendos, en el Varíete Casino de esta ciudad, con un trío formado por piano, violín y ban­doneón. En 1926 dirigía un conjunto clasico femenino en el Hotel Savoy. En 1929, acosado por una parálisis, Roncallo abandonó toda actividad musical y vivió pobre y olvidado de muchos autores a quienes el había consagrado. Pasó sus últimos 25 años postrado en el lecho de su casa rosarina ubicada en Pasaje Central 1250 (Barrio Belgrano), rodeado del afecto de los suyos. Falleció el 11 de junio de 1954. Cfr. La Tribuna, 11.6.1954; Rosario, 12.6.1954; Noticias Gráficas y La Razón, 13.6.1954.
3-               La zapatería Casáis, ubicada en calle San Martín 865, Rosario, cerró y remató el 24.2.1978.
    4Fu—Man—Chu. Seudónimo que hizo famoso al mago David Bamberg, n. en In­glaterra en 1904. Hijo de un mago holandés —Theodore Bamberg— que causara sensación a principios de siglo disfrazado de japonés —"Okito"—, y de Lilian Poole, bailarina exótica, David Bamberg se inició junto a sus padres y mas tar­de trabajó con Harry Houdini, Howard Thurston y Maurice Raymond. En 1923 llegó a Buenos Aires y actuó, con el seudónimo de "Syko", junto con Raymond. A mediados de 1929 comenzó a usar el nombre que lo haría mun-dialmente famoso: Fu—Man—Chu, que en idioma chino significa "Hombre de Suerte". Contratado en Uruguay, Chile, Bolivia y España, intercaló exitosas temporadas en la Argentina durante 1931, 1937 y 1938, reeditando el suceso de sus presentaciones en una estadía mas prolongada que abarcó de 1946 a 1952. Actuó en Rosario y otras ciudades del interior, así como en La Habana (Cuba), Caracas (Venezuela) y diversos países de América Central. Radicóse definitivamente en nuestro país, donde falleció a los 70 años de edad, el 19 de agosto de 1974.
Fuente; Extraído de Libro “El Rosario de Satanas” Autor Héctor Nicolás Zinni. Tomo I Editorial Fundación Ross. 3ra. Edición 2000.

martes, 28 de abril de 2015

Nicasio Pilar Clark(1887-1962)



Por Luciano Brambilia y Damián lbarra


NICASIO PILAR CLARK NACIÓ EL 12 DE OCTUBRE DE 1887 EN SAN NICOLÁS. ERA HIJO DE MANUEL DE LOS REYES CLARK Y DE DOLORES DE LA SOTA

Nicasio Pilar Clark nació el 12 de oc­tubre de 1887 en San Nicolás. Era hijo de Manuel de los Reyes Clark (quien debía su nombre por haber nacido el 6 de enero de 1866) y de Dolores de la Sota. Sus abuelos paternos fueron Francisco Ignacio Clark (nació en 1817 y fue bautizado en Villa de María, Córdoba, el 29 de julio de 1818, hijo de Francisco Clark y María Ignacia César) y Luisa Bouers o Bowers. Sus bisabuelos paternos, Francisco Clark y María Ignacia César se casaron en Villa de María, Córdoba, el 1 de julio de 1813. Francisco Clark, natural de Flandes, era hijo de Antonio Clark y Francisca Clark mientras que María Ignacia César era hija de Bartolomé César y Luisa Espinosa. Nicasio era primo hermano de Sebastiana de la Sota Clark (hija de Juan José de la Sota y Wenceslada Clark, esta última her­mana de Manuel de los Reyes Clark) quien contrajo matrimonio con Artu­ro de la Sota, ambos, abuelos paternos del actual gobernador de la provincia de Córdoba, José Manuel de la Sota.( 1) El 12 de julio de 1916 obtuvo el título de Auxiliar de Farmacia(2) otorgado por el Consejo de Higiene de Rosario tras haber aprobado el examen habilitante.(3)
El 15 de noviembre de 1916 en la Igle­sia de la Inmaculada Concepción de la ciudad de Rosario contrajo matri­monio con Josefa Arango de 22 años, natural de España, hija de Ramón Arango y Ceferina Quiñones, siendo sus padrinos Manuel R. Clark y Pura Haydeé Clark.
El 9 de agosto de 1917 nació en Álvarez su hijo, Manuel Ramón Clark y el 28 de octubre de 1918 nació su hija, Lola Ceferina Clark. Para el año 1919, Nicasio ya se en­contraba instalado en el pueblo de Álvarez con su farmacia llamada "Moderna"(4); siendo ésta una de las dos farmacias con que contaba dicho pueblo.(5) De acuerdo con la Ley de Sanidad N° 2287 del año 1932, se es­tablecía que podían ser propietarios de un establecimiento farmacéutico "los dependientes idóneos o auxilia­res de farmacia, existentes a la fecha de la promulgación de esta ley y los que inscriptos como aprendices has­ta el 30 de julio de 1926".(6) Además en los artículos 42 y 43 de dicha ley se establecía "en las localidades de la provincia donde no hubiere farmacia establecida, la Inspección General de Farmacias acordará con carácter pre­cario, autorización para establecer farmacia con la dirección técnica de la misma, a los dependientes idóneos o auxiliares, quienes observarán las mismas obligaciones fija das a los farmacéuticos. En las localidades en que a la fecha de la promulgación de la presente ley, exis­tieran farmacias estable­cidas bajo la dirección de idóneos o auxiliares, se les permitirá continuar en su funcionamiento y con carácter precario, pudiendo la Inspección General de Farmacias autorizar la apertura de otras en las mismas condiciones".(7)
Dentro de su profesión Nicasio se des­tacó por la preparación de una crema llamada "Belladona", capaz de aliviar el dolor de garganta. Esta preparación tomaba su nombre de la belladona, una planta que posee entre otras propieda­des, poder analgésico si se la aplica en forma externa y que constituía el principal principio activo de la prepa­ración. El modo de uso de esta particu­lar crema de color negro consistía en colocarla en el cuello y sobre ella se disponía un pañuelo para contenerla.
También hacia una crema para la pso­riasis muy famosa.
Nicasio utilizó muchas veces su casa como hospital y su esposa Josefa hacía de enfermera. En una ocasión tuvo un internado por herida de bala y en otras oportunidades atendió a heridos por cuchilladas.(8)
El 9 de febrero de 1923, adquirió al señor Cayetano I. Rodríguez la propie­dad situada en la esquina de Boulevard Belgrano y Rivadavia del mencionado de febrero de 1930 vendió piedad mencionada al señor Carenzo(10) y se trasladó a 1ª ciudad de Rosario donde instaló una ubicada en calle Moreno esquina Mendoza e ingresó a trabajar en la Asistencia Pública.
Falleció el 26 de julio de 1 restos descansan en el c rio "El Redentor" de 1 de Granadero Baigoi

Bibliofçgrafía
(1) Jaime, Juan Cruz, "( Poder y Aristocracia", Buen octubre de 2002, pág. 221.
(2) Datos brindados por Nicasio Clark y Viviana Clark.
(3) Consejo General de Higiene de "Memoria correspondiente al ejercicio c año 1920, pág. 23
(4)Consejo General de Higiene de la Provincia de  Santa Fe,"Nómina de los médicos, farmacéuticos, dependientes, idóneos, parteras, dentistas, flebótomos masajistas y veterinarios actualmente cicio en la provincia" , año 1919, pág. 32.
(5)La otra farmacia de Álvarez se llamaba ”Nacional" y estaba a cargo del auxiliar de farmcia Miguel Menzelia. Consejo General de Higiene Provincia de Santa Fe, ob. cit., pág. 32.
(6)Ley de Sanidad n° 2287 del Ejercicio de macia, Provincia de Santa Fe, Año 1936, art.38
(7)Ibídem, arts.42y43.
(8)Datos brindados por Nicasio y Viviana C
(9)Entrevista realizada a Edgardo Carenzo. Año 2012
(10)Escritura de venta de la propiedad Carenzo. Gentileza Edgardo Carenzo.
(11) Datos brindados por Nicasio y Viviana Clark

Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región”. Fascículo Nº 125 . Diciembre de 2013.

lunes, 27 de abril de 2015

Nueva Constitución Santafesina



Al asumir la primera magis­tratura de Santa Fe, el doctor Enrique Mosca declara la necesidad de reformar la Constitución provincial, y para tal fin se crea una comisión encabezada por el ex. gobernador Manuel Menchaca, que tendrá a su cargo el tratamien­to de tan delicado tema. Después de varias postergaciones, la Con­vención finaliza su tarea el 13 de agosto de 1921.
Entre las principales reformas figuran la exigencia de dos años de residencia en la provincia a los nativos que quieran acceder a la Cámara de Diputados cuyos inte­grantes serán elegidos en propor­ción de uno por cada 18 mil habitantes; además, la Cámara no ' podía exceder el número de 60 miembros.
Por otra parte, se establece que la edad mínima de los senado­res para ejercer el mandato debe ser de 25 años, y que la Cámara se compondrá de un miembro por cada departamento, a excepción de la capital —tendrá dos— y de Rosario, que contará con tres. En tanto se establece que los miembros del clero regular y los milita­res en actividad no podrán ser diputados ni senadores.
Sorprendentemente, el gober­nador veta la Constitución porque desconoce lo actuado por la Con­vención desde junio de 1921, pero se deja entrever que el núcleo del problema está en la separación de la Iglesia y el Estado. De ahí el mote de atea que recibe la Consti­tución. Su desconocimiento se ex­tiende hasta el 4 de mayo de 1932, fecha en que se promulga.

Fuente: Extraído de la Revista del diario “La Capital”  de los 125 años  de 1992.-

viernes, 24 de abril de 2015

SPORTIVO FUTBOL CLUB DE ALVAREZ



Investigación: Leonardo Volpe (1)Gráfica: Cristian Volpe (*2) Asesoramiento: Soccorso Volpe (*3)


Los orígenes del club Sportivo de Al­varez comenzaron cuando siete jóve­nes fueron apartados del Club Unión, por tener diferencias con el resto de los integrantes. Una de ellas fue que no estuvieron de acuerdo con la ubicación de la cancha. Una vez alejados de di­cha entidad, se juntaban en la plaza 25 de mayo a jugar a la pelota. Un día de finales de junio de 1922 pensaron que tenían que crear una nueva institución. Finalmente esa idea se concretó y el 30 de agosto de ese mismo año que­dó oficializada la fundación del club. Los siete mentores y creadores fueron Antonio y Enrique Silioni, quien fue el presidente fundador, Jovindo Medina, Emilio Feliciani, Enrique Fagotti, Diño Monza y Domingo Vignuda. Además estuvieron presentes Pedro Silioni, Raúl Bonomelli, Rodolfo y Romualdo Ianniello, Antonio Monachessi, Amé-rico Vignuda, Juan Cabrerizo, Dante Rondín y Remigio Giovannetti. La primera decisión que debieron tomar fue escoger un nombre. Se votó en­tre Independiente y Sportivo Football Club, ganando este último, que quedó de forma definitiva. Con el correr de los años se castellanizó su denomina­ción, pasando a ser Sportivo Fútbol Club. También se adoptó como propia la camiseta azul y blanca a rayas verti­cales y se eligió como protectora de la entidad a Santa Rosa de Lima, patrona de América Latina.
Sus canchas y sedes
Situó su primer campo de deportes en la manzana número 122, en terrenos linderos a la parroquia San Nicolás Tolentino. Allí permaneció por mu­chos años, hasta que el 18 de mayo de 1980 instaló su cancha en el camping Santa Rosa, ubicado en Caseros y Las Heras. En dicho predio, que tiene 500 hectáreas, cuenta con la pileta, dos canchas de tenis y una de hockey sobre césped, entre otras instalaciones. Ade­más posee una tribuna para doscientos espectadores en el campo de juego de fútbol.
Con respecto a las sedes sociales, en un principio se emplazó en Moreno e Ituzaingo, en la casa de Enrique Fa­gotti, socio fundador del club. Recién veinte años después cambió de lugar, puesto que en 1942 se ubicó en Moreno y Tucumán. Posteriormente se trasladó a Nicolás Alvarez, entre Salta y Bel-grano y luego en 1945 estuvo en Mo­reno y Salta. En 1953 alquiló un local en Alvarez y Salta y finalmente en la década de 1960 se mudó a su actual ubicación de Rivadavia 874.
Afiliación a la Liga Rosarina Amateur

Sportivo participó en los llamados torneos Relámpago, donde también jugaban equipos de Zavalla, Pérez, Soldini, Pujato, Pueblo Muñoz, Ar-minda y Pavón, pero no formó parte de ninguna liga, hasta que en 1933 solicitó afiliación a la Liga Rosarina de Fútbol Amateur. Intervino ese mis­mo año en el círculo superior, junto a Unión, el otro conjunto de la localidad de Alvarez y los equipos de Alberdi New Boys, Atlantic Sportsmen, As-cot, Calzada, Fisherton, Intercambio, Numancia, Sportivo Federal y Zava­lla. Cumplió una buena actuación, ya que se posicionó en el cuarto puesto. En veinte partidos disputados, cosechó veinticinco unidades, producto de diez triunfos y cinco empates, con la misma cantidad de derrotas. A pesar del óp­timo rendimiento que tuvo, solamente un año duró en la Liga Amateur, de­bido a que se desafilió y no volvió a participar al año siguiente.
De la Liga Independiente Alvarense a la Asociación Rosarina
Luego de desvincularse de la Liga Ro­sarina Amateur, siguió participando en los torneos Relámpago hasta que en 1941, por iniciativa de los clubes de la zona, se creó la Liga Independien­te Alvarense que albergó a elencos de Alvarez, Pujato, Fuentes, Pueblo Mu­ñoz y Arnold. En el primer certamen se ubicó segundo, a tres puntos del primero. Al año siguiente se coronó campeón del evento en forma invicta y ostentando la valla menos vencida. Al cabo de dos años la mencionada liga se disolvió y los dirigentes del club albiazul tuvieron que buscar nuevos horizontes, por tal motivo se afiliaron a la Asociación Rosarina de Fútbol. Allí Sportivo participó en 1943 en la segunda división de ascenso, donde se mantuvo hasta 1948. Tras situarse en el cuarto lugar, subió de categoría jun­to a Talleres Belgrano. En 1949 debutó en primera división, donde cumplió una discreta campaña, ya que se ubicó en el noveno puesto, sobre doce equi­pos. Al año siguiente mejoró su actua­ción y se posicionó sexto. En 1951 se convirtió en uno de los animadores del certamen, que luchó hasta al final, sin poder alcanzar la gloria, puesto que fue subcampeón, sumando 32 puntos, detrás de Rosario Central, que obtuvo 36 unidades. Entre 1952 y 1957 alternó buenas y regulares performances. Pero en 1958 volvió a ser protagonista del campeonato y nuevamente fue escol­ta, esta vez de NewelPs, que reunió 38 puntos, seis más que Sportivo. En 1959 vio otra vez frustrado su sueño de ser campeón, al ser derrotado por Central, en dos finales que definían el torneo. Luego de igualar en el primer puesto, fue necesaria la disputa de dos encuen­tros desempates. El jueves 3 de octu­bre cayó vencido en Genova y Cordi-viola por 2 a 0. Tres días después, en la revancha en Alvarez no logró rever­tir el resultado adverso y empató 2 a 2, después de estar en desventaja por dos goles. El conjunto anfitrión formó esa tarde con: Concetti; Martínez y Comba; Biancucci, Murúa y Márquez; Giamello, Víctor Rodríguez, Pulenta, Petteán y Figueroa. Si bien no consi­guió alzarse con el título dejó una gra­ta impresión y sin saberlo postergó el festejo por un año.
Campeón del Molinas
La página más gloriosa de su historia la escribió en 1960, tras coronarse cam­peón de primera división en la Asocia­ción Rosarina de Fútbol. Se consagró como el mejor de todos, tras igualar como local por 1 a 1 ante Saladillo, fal­tando dos fechas para la culminación del certamen. La campaña fue brillan­te, porque de veinticuatro cotejos, se impuso en diecisiete, empató en seis y solo fue vencido en uno. Obtuvo cua­renta puntos, anotó cincuenta goles y le convirtieron dieciocho. Sus mejores performances fueron ante Provincial (5 a 1), Sparta (4 a 1 y 3 a 0), Argen­tino (6 a 0 y 4 a 1) y Saladillo, a quien vapuleó por 4 a 0. Cabe remarcar que derrotó a Newell's por 2 a 0, con quien además igualó en dos tantos, mientras que ante Rosario Central ganó por 2 a 1 y también sufrió su único traspié, al ser abatido por el mismo marcador. El plantel que logró el trofeo Molinas estuvo integrado por: Concetti, Bian­cucci, Márquez, Bernasconi, Pulenta, J. Martínez, H. Comba, V. Rodríguez, Palacios, Duchini, A. Martínez, Ara­gón, Alvarez, A. Rodríguez, Radrizza-ni, Torres, Petteán, Lucero y Bianchi.
Posteriormente desde 1961 hasta 1969, tuvo algunas actuaciones destacadas, como por ejemplo en los campeonatos de 1962 y 1963, donde finalizó en la tercera colocación. También es menes­ter remarcar que obtuvo el campeonato Ivancich en 1964.
Décadas del 70 y 80: De los torneos Regionales hasta la 
desafiliación
La década de 1970 fue bastante fruc­tuosa para Sportivo de Alvarez, ya que además de mantenerse en la primera división de la A. R. F_ donde fue sub­campeón en 1975 y 1976, disputó d Torneo Regional cuatro veces conse­cutivas, entre los años 1975 y 1978. En todas las ocasiones fue eliminado en la segunda ronda, tras pasar la fase pro­vincial. Cabe señalar que en el equipo blanquiazul del año 78 jugó Sergio Almirón, que luego fue campeón del mundo con la selección nacional en México 1986 y también conquistó el tí­tulo argentino con Newell's en la tem­porada 1987/88. Además formó parte de ese conjunto Raúl Belén (hijo de la bruja Raúl Oscar Belén, que defendió los colores rojinegros y después se coronó campeón con Racing en 1958 y 1961), que posteriormente vistió las casacas de Newell's y Argentino, en­tre otros equipos. Finalmente lo más destacado en la década del 80 fue la participación en el Torneo Regional en 1985/86, donde no pudo pasar de la primera fase. Un año después llegaría la despedida de Sportivo en los certá­menes organizados por la Asociación Rosarina de Fútbol, ya que se desafi­lió de la entidad luego de disputar el Gobernador Molinas de 1987. A partir de 1988 comenzó a desempeñarse en la Liga Deportiva del Sur, con sede en Alcorta.

Bibliografía
 Libro Sportivo para ver, sentir y recordar (editado por los ochenta años del club en 2002), diarios La Acción de 1933, libros de actas de la Asociación Rosarina de Fútbol, diario Crónica de Rosario (noviembre de 1960) y diario La Tribuna (noviembre de 1960). Agradecimiento especial por el material apor­tado a la Asociación Rosarina de Fútbol y a Miguel Martínez, jefe de prensa de dicha ins­titución.

(*1) Periodista deportivo
(*2) Diseñador gráfico
(*3) Licenciado en antropología
Consultas en Internet: leovolpe81@yahoo. com. Ar
 http:Aarhus.es.tl/
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Fuente: Extraído de la Revista “ Rosario, su Historia y Región” Fascículo Nº 81 de Diciembre de 2009


 

A TRES AÑOS DE LA TRAGEDIA DE SALTA 2141

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