Escudo de la ciudad

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El escudo de Rosario fue diseñado por Eudosro Carrasco, autor junto a su hijo Gabriel, de los Anales" de la ciudad. La ordenanza municipal lleva fecha de 4 de mayo de 1862

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martes, 8 de agosto de 2017

EN ROSARIO SE ESTA FILMANDO

Por Héctor N. Zinni



El futuro Hollywood local - Cuéntase con capitales suficientes para un plan regular de producción dice la revista rosarina Cinema para todos, en su número correspondiente al 10 de agosto: "Dentro de poco el público rosarino conocerá una película íntegramente realizada aquí. Trátase de un esfuerzo serio y digno, por lo tanto, de tenerse en cuenta, no sólo por sus valores particulares, sino por lo que significa como iniciación de un plan más vasto de producción a desarrollarse en nuestra ciudad. Por nuestra parte, hemos tenido ocasión de visitar los Studios situados en Avenida Francia 852, donde un viejo amigo, el señor Isidoro Navarro, secundado por un grupos de entusiastas, técnicos, artistas y aficionados, da cima a la improbá tarea de confeccionar un film sonoro y parlante: Viejo Barrio.

"Conocemos el argumento y las características esenciales de la cinta. Hemos visto rodar algunas escenas en los sets"del estudio y otras al aire libre. Es como hemos dicho ya, una tentativa encomiable y bien encaminada. Se dispone de capitales suficientes y de elementos indispensables para el caso. Se ha plantado todo lo necesario para la filmación regular de películas, existiendo, ademásde los aparatos y equipos que se necesitan, la capacidad técnica requerida y el entusiasmo sincero, el tesón y la energía que se precisan para un plan de tales alientos.

"No hay duda que el público local sabrá apreciaren lo que se merece tan generosa y comprensiva dedicación. Hasta ahora, en nuestro medio, lo que se ha hecho en materia de cinematografía fue siempre necesariamente insuficiente. Trabajáse casi sólo a base de buena voluntad. No existía ni lo indispensable para empezar. Ahora, por el contrario, existen las bases de capitales y elementos, junto con la capacitación para hacer. Es por ello que ciframos nuestras sinceras esperanzas en el futuro de la organización y en el resultado halagador de la primera película salida de manos de los precursores del film sonoro en Rosario.

"El lector no se da una idea cabal de las dificultades que es necesario vencer y superar para la confección de una obra cinematográfica moderna. Aquellos que las conocen podrán medir, como lo hemos hecho nosotros mismos, la importancia y el sentido de lo que se está emprendiendo. No se tardará mucho en terminar definitivamente la producción cuyo título hemos adelantado. Falta relativamente muy poco para tenerla lista. Será, a no dudarlo, una expresión interesante y sugestiva de lo nuestro, del ambiente. Formulamos votos sinceros para que sea tal y conforme lo deseamos y como lo espera, sin duda, el público".

Un mes después, la misma revista publica una fotografía de "personas conocidas en nuestro gremio en los estudios NIR,A.; los señores Augusto R. Fernández, empresario del cine; Pablo Alisen, de Argentina Sono Film; García, Sust, y la señorita Judith Peters, con los directores en un momento de descanso". También puede verse otro grabado donde, entre decorados y trabajos propios de un cabal estudio de cine, está "el señor Pedro Canella, coempresanio de los cines Empire y Córdoba, visitando los estudios de N.l,R.A."8

Cinema para todos no tarda en ocuparse del preestreno de Viejo Barrio, "un film rosarino que hace honor a la cinematografía nacional", en estos términos:


"En estos días ha quedado terminada, con los últimos trabajos de laboratorio, la filmación de la producción rosarina Viejo Barrio, editada por la empresa local Nira y en la que actúan Judith Peters, José Giorgi, Arturo del Valle, Nicolás Dupuy, Apolo Ravani, Pepe Isaza y otros artistas, con argumento y dirección de Isidoro Navarro.
Han prestado además su valiosa colaboración las cancionistas Juanita Larra y Argentina Rojas, el dúo Tálamo-Yuvone y los guitarristas Roussy y Gigante, los cantores Carlitos Lavalle, Ricardo Faglia y Florentino, las orquestas típicas de José Sala y la jazz Chicaguito, actuando los campeones sudamericanos de baile Scudin y señora.
Lo decimos con todo convencimiento, después de haber visto las escenas de la película que nos ocupa, en una exhibición para nosotros, hace algún tiempo: Viejo Barrio, film rosarino, hace honor a la cinematografía nacional. El público encontrará algo más que un laudable intento hecho a base de buena voluntad. Son muchos y todos ellos dignos de encomio los valores que destacan la cinta de la que nos ocupamos, cuyo estreno en Rosario se efectuará dentro de un brevísimo tiempo, estando ya, según se nos comunica, casi terminadas las negociaciones para estrenarla, con los honores que se merece, en una de nuestras principales salas.
Cinema para todos, la revista de Rosario, se hace un deber en auspiciar una obra cinematográfica que, además de ser un esfuerzo como primera gran expresión de la cinematografía local, admite perfectamente el parangón con las otras películas argentinas que hemos conocido hasta el momento".




Pero, el argumentó de Viejo Barrio, por lo que deja traslucir un folleto impreso en magnífica forma por la imprenta rosarina de Gómez & Cía., no deja de ser un remedo de la receta contenida por las películas nacionales en boga y que perdurará con el tiempo, a través de los filmes de Gardel, mucho después de la decadencia del género: el infaltable cabaret, el villano de bigotitos, los característicos personajes de barrio, el boliche, la muchachita engañada, la rernanida escena de juego —esta vez es una mesa de ruleta—, etc., etc. La música abunda por todos lados, permitiendo el lucimiento de ejecutantes e intérpretes vocales muy conocidos en el medio rosarino, aunque se deba recurrir a la presencia del porteñísimo Florentino.

La escasa o ninguna originalidad del tema obliga a intercalar un tango, con música de José Sala y letra de Velmiro Ayala Gauna, titulado, precisamente, Viejo Barrio con la trillada cantinela: "Viejo barrio mío, voy por tus callejas / rastreando el recuerdo de cosas queridas / y todo me dice que el tiempo y la vida / una vez que pasan no pueden volver.. Después de esta afirmación, digna de Perogrullo, continúa diciendo el poeta correntino: "Mi busca es inútil, hoy todo es distinto / los niños son hombres, los viejos se han ido / las lindas muchachas han envejecido / y nada nos queda del lejano ayer. .

Ayala Gauna, descubre que "Cambiaron las gentes / cambiaron las casas / cambiaron tu alma / mi viejo arrabal. . . / y ando perdido / buscando por tus calles / las sombrás queridas / que nunca volverán", para afirmar, a renglón seguido que "El tiempo y la vida nunca tienen marcha atrás". La nostalgia simplista hace su desborde en la segunda parte, con un recurso evocativo que nada añade a lo que en materia de tangos (les-tamos en 1935!) viene escuchándose desde la radiotelefonía yen la oscuridad de las salas cinematográficas: "iBarrio!. . . ¡Barrio mío!. . . ¿dónde está la reja / que adornaba siempre claveles floridos?. . . /claveles sangrientos como los cefi/dos (1) / y fragantes labios que besaba yo. . . / aquellos lugares de mi alegre infancia / de mis años mozos, todos se han perdido / y sólo los veo venciendo al olvido / con luz de recuerdos.

¡en mi corazón!.....

Y es, precisamente, la falta de originalidad en un esfuerzo malgastado lo que dará por tierra con el proyecto de crear en Rosario "el futuro Hollywood local":


"En toda esta sucesión de películas rosarinas, en todo lo que se filmó con la ilusión de llegar a crear aquí un centro de producción, con más ingenuo entusiasmo que reflexiva estimación de lo serio y difícil del intento, no hubo ninguna obra de auténtica significación. Casi todas ellas llegaron a las carteleras de Buenos Aires —Viejo Barrio se estrenó allí en el verano de 1937—, pero no sirvieron para despertar interés acerca de las posibilidades que podría tener este movimiento cinematográfico rosarino, mantenido a lo largo de cerca de veinte años.
Bien es cierto que aquí tampoco preocupó ninguno de los que hicieron cine por atraer a los que lo hacían en Buenos Aires. Salvo el recurrir ocasionalmente a algún artista o a algúnos técnicos procedentes de aquella capital, todo se hacía con los de casa y no muy organizadamente...
.La improvisación, desde el director a los intérpretes, fue la carac teristica dominante. Incluso se ayudó a los improvisados de afuera, como en el caso de Enrique Queirolo.
De la producción fílmica rosarina no se encuentran rastros en las obras publicadas en el país sobre nuestro cine. Si en un anuario se registra la presentación de alguna de esas Cintas, lo que ocurre, por ejemplo, con Viejo Barrio, no se específica que se produjo y se filmó aquí. De la única película que es posible hallar alguna mención es de La epopeya del gaucho Juan Moreyra o El último Centauro. Se la nombra siempre con el título de El último Centauro, y tampoco se indica su carácter de producción rosarina".9


En tren de reflejar lo popular, por hacer referencia a la película que clausuró esta etapa de realizaciones fílmicas, faltó en los responsables la honesta visión de los cuadros pintorescos y hasta históricos de la ciudad. Pero para ello hubiera hecho falta haber dado un salto en el tiempo. Entonces, un espíritu neorrealistalO habría podido captar motivos de más singularidad y hasta haber cambiado las acartonadas escenografías del arquitecto Ermette De Lorenzi, por a recreación in situ de anécdotas como esta, que pasó en aquellos años.

“. En Jujuy y Pueyrredón estaba el boliche de Francisquito, donde se juntaban los cafiolos de algunos pueblos del interior. Entre los que solían aparecer por ahí se encontraba El Chilecito, que era de Cañada de Gómez y ElPicao, creo que de Correa.

—Y qué pasó?

—Ahora va a ver. Una noche llegaron los dos: uno venía del Norte y el otro del Este, los dos con una curda que no se podían tener en pie. En el patio del boliche había un juego de sapo para entretenimiento de los parroquianos... El asunto es que estos dos, que estaban en el estaño, se miraron y se invitaron a jugar al sapo, pero con la sbornia no embocaban ni al cajón del sapo.

—Y ahí terminó todo.

—Terminó? Los tejos pegaban en la pared. Por ahí El Chilecito sacó un bufoso y dijo: "iVo te voy a dar, sapo!" y empezó a tirarle tiros al

cajón. El Picao desenfundó también y la emprendó a balazos para el mismo lado. En vez de tirar tejos tiraban balas. Por ahí un tiro rebotó en la vieja de bronce y rompió un vidrio. Fue cuando se miraron los dos y se apuntaron, porque medio se tenían bronca.

—Y entonces?

—Empezaron a reírse cada vez más fuerte y las carcajadas llegaban a la vereda .. El asunto es que a raíz de los tiros se armó un desparramo bárbaro. El Francisquito ese salió corriendo para la calle Salta y los Otros que estaban ahí también. . ." 11

De toda maneras, basta para el recuerdo de nuestra ciudad, el hecho de haberse llevado a cabo aquellos intentos, marcando un primerísimo y valioso jalón que otros habrían de continuar muchísimo después, por vía del cine experimental.

NOTAS
l.Camilo Zaccaría Soprani. El libro de los artistas. Págs. 161/166. Rosario, 1948.
2.Jorge Miguel Couselo. El tango en el cine, en La Historia del Tango. Pág. 1319. Ed. Corregidor. Buenos Aires, 1977.
3.Cazadores de estrellas, fue estrenada el 30.4.1936, en el cine Astor, de Buenos Aires. V. Miguel Angel Morera. Op. cit. Págs. 153/161.
4.V. Héctor Nicolás Zinni. Vida y pasión del cinematógrafo rosarino, en Revista de Historia de Rosario. Año XI No 25. Rosario, 1973.
5.Francisco Sadi Fonso, n, en 1986. Se graduó en medicina en la Universidad Nacional del Litoral y dedicóse por entero al estudio e investigación del cáncer, siendo becado por el gobierno nacional en 1927 para visitar centros asistenciales especializados en el tratamiento de ese mal, en Turquía, Suecia y otros países europeos. En 1936 fundó el Instituto del Cáncer en Rosario y creó la Liga de Lucha contra el Cáncer "Helena Larroque de Rolfo", así como la Escuela de Enfermeros del Instituto del Cáncer de Rosario y la Escuela "Dolores Rivas Siburu de Fonso".
Desempeñó por 35 años la docencia, dictando botánica y zoología en el Colegio Nacional No 2, "General José de San Martín" y en el Liceo de Señoritas "Bernardino Rivadavia", ambos de Rosario. Entre los alumnos fue famoso por sus máximas, como "Observar, analizar, deducir" y otras en las que revelaba una profunda vocación docente, heredada de sus padres. Acogido a la jubilación, volvió al laboratorio y a su biblioteca. Sus experiencias fueron resumidas en algunas obras que publicó y en numerosos articulos aparecidos en revistas especializadas. Falleció en Rosario, a los 85 años de edad, el 6.10.1981.
6.Fernando Chao. Desde aquel tiempo del biógrafo, en Magazine de La Capital: Cien años al servicio de la patria chica. Págs. 88/89. Rosario. 15.11.1967.
7.Lito Bayardo. Mis 50 años con la canción argentina. Pág. 97. Bs. Aires. 1976.
8-Pedro Canalla, n. el 11.1.1893. Empresario cinematográfico rosarino. En 1911 comenzó a trabajar en la Casa Lepage, de Max Glucksman —situada por la vereda de los números pares en la calle Córdoba, entre Laprida y Maipu— como cadete para embalar películas y transportarlas a los cines o al correo. En 1929 era jefe de la sección cinematográfica,cuando el pionero Juan Lluch le designo administrador del hoy desaparecido cine Beigrano, ubicado en la calle San Martín 1095. En 1930, asociado con José Alonso, pasó a explotar como empresario el cine EmpIre Theatre, que se encontraba en calle Corrientes 842. Ambos socios agregaron a sus negocios el cine Córdoba, instalado en Córdoba 1139, trabajando también durante un tiempo con el cine Cóndor —San Martín 1139—, y con el Rex, de avenida Alberdi 620. Cuando en el año 1943 se fundo la Sociedad exhibidora Rosarina (S.E.R), Canella y Alonso entraron a formar parte de ella. En esta asociación empresaria, Pedro Canella fue primero co director y luego director, hasta que se jubiló, en enero de 1964. Fue tambien dirigente de la Asociación Cinematográfica Argentina y otras entidades afines. Ultimo superviviente de los primeros lustros en que se comenzaba a desarrollar el espectáculo cinematográfico en Rosario, falleció en, esta ciudad el 11.2.1975, a los 82 años de edad.
9.Fernando Chao, op. cit.
10.El guionista italiano Sergio Amidei quien, con Roberto Rosellini, Cesare Zavattini y Vittorio De Sica, es considerado como uno de los "padres" del neorrealismo italiano, supo expresar: "Lo que después se llamó neorrealismo, fue solo la alegría de decir la verdad. Antes habíamos dicho muy pocas verdades. después
todo lo que hacíamos y decíamos era verdad, verdad alegre, inclusive la guerra perdida, porque no la habíamos perdido nosotros, sino el fascismo". Amidei —autor de los guiones de algunas obras fundamentales del neorrealismo cinematográfico, como Roma, ciudad abierta y Paisá. de Rosellini, así como de Lustrabotas de De Sica— falleció en Roma a los 73 años, en momentos de escribirse este libro. V. La Prensa. 19.1.1981. ira. secc. Pág. 13.
11. Testimonio de Osvaldo Berrini, tomadQ por el autor el 8.4.1981. Berrini falleció en Rosario, a los 85 años el 30. 8.1985.
Fuente: Extraído del Libro “ El Rosario de Satanas Tomo II . Editorial Fundación Ross.